lunes, 11 de enero de 2021

Latinoamérica, algo más que el sur del continente americano.

Cuando hablamos de la latinidad lo primero que nos viene a la mente; el sur del continente americano, pero resulta que comenzó en el pequeño territorio de Lacio, adyacente a la ciudad de Roma y que a lo largo de la historia fue creciendo; abarcó todo el territorio italiano, luego fue expandiéndose por todo el continente europeo que había sido colonizado por los romanos, con el pasar del tiempo se siguió extendiendo hasta los países del viejo continente con lenguas derivadas del Latín, y terminó por llegar a tierras suramericanas que aquellos europeos habían colonizado y conquistado.

Entonces ¿Por qué América Latina? ¿Acaso se debe a un fenómeno lingüístico? O ¿Por alguna razón política, social o cultural?

En primer lugar si nos vamos a referir a América Latina por razones lingüísticas estaríamos dejando a un lado a países como: Belice, Bahamas, Surinam, Antigua y Barbuda, Guyana y Curazao, Trinidad y Tobago que quedan por fuera del territorio de América Latina, por no hablar lenguas provenientes del latín, es decir, que un poco más de la mitad de los países que conforman el sur de américa y el caribe son reconocidos como países latinos, siendo así en cierto modo discriminado una gran parte del territorio, todos los de habla inglesa, neerlandesa y lenguas nativas del territorio americano. Yo, por mi parte no descartaría la opción de llamarle a nuestras tierras Latinoamérica por razones lingüísticas.

Seguimos revisando y damos con que, hacemos llamar a América Latina así por razones culturales, todo lo que nos trajo la colonización y conquista, pero, salimos y podemos observar todo lo que nos rodea del continente africano, parece ser que desde un remoto tiempo geológico ─ cuando la Pangea ─ nos quedó solo la fauna y flora de ese continente y los hombres no, pero con el pasar de los años en plenas invasiones – por allá en el siglo XV - fueron traídos de vuelta como esclavos, y junto a ellos todo un acervo cultural, que es innegable y visto a leguas en la sociedad, tanto en la música, comida, costumbres y demás, por eso creo que, también sería egoísta con esa cultura apartarla de esa manera.

Al final nos encontramos con aquello que evocó dichoso nombre, y aquí hacemos especial énfasis, sabemos que, fue a finales del siglo XIX específicamente en el año 1860 que  Michel Chevalier, un intelectual, viajero y diplomático francés que para resaltar y darle más fuerza a lo colonizado por los latinos, diferenció lo norteamericano de lo suramericano, y para hacerlo notar de mayor envergadura y poder  histórico y social llamó  <<Latinoamérica>> a todo lo que estaba al sur de los estados unidos argumentando que todo aquel territorio era latino y católico, mientras que, los Estados Unidos y Canadá era anglosajona y protestante, así que se puede notar que, fue por contenido político, cultural y racial, sustituyendo así el nombre geográfico que se venía usando que era, América del Sur, Hispanoamérica, o Iberoamérica. Otra versión sostiene que, ensayistas como Santiago Arcos y Francisco Bilbao ambos chilenos, Francisco Muñoz del Monte nativo de la República Dominicana, y, sobre todo, el colombiano José María Torres Caicedo, fueron quienes comenzaron a usarlo como referencia geográfica a comienzos de los años 1850, lo cual, lo ubica unos años antes de los escritos de Chevalier. Los antes mencionados escritores habían adoptado el término como reclamo en un momento en que Estados Unidos parecía dispuesto a crear un imperio que se extendería cada vez más hacia territorio del centro y sur de América.

Pues, y ¿Qué es la América Latina? Lo único que puedo decir respecto a ella es que es nuestra.


David Ramón Rivero Colina
Bípedo Implume

martes, 5 de enero de 2021

Enero

 


                Cómo si se tratase del traspaso de un portal o el inicio de una nueva vida, se ha ganado el nombre del Dios Ianus nuestro primer mes del año; Ianus – Janus – Jano – Janeiro – janero y, por último, enero. (Si, la lengua está viva y así es que se degradó el latín y abrió camino a las lenguas romances hoy habladas). Dándonos pues, la entrada a cada año, y a diferencia de los romanos nosotros lo invocamos con aguardiente, y mucha euforia – Ianus patulsius - cada 31 de diciembre.

En Venezuela vemos todo tipo de costumbres, curiosidades y supersticiones a la hora del cañonazo. Un país con tanta diversidad cultural, hace que se vea entre tantas cosas, por ejemplo, personas salir con sus maletas para viajar durante todo el año, otros, con fajos de dinero en la mano para que abunde el mismo, poner una moneda o billete en un zapato para atraer dinero, otros vestirse de amarillo, se ven hasta judíos celebrando la continuación de su año con consignas como: ¡Feliz continuación del 5781! Y que antes del 5782 veamos la llegada de mashiaj en alegría. Y la más común que hasta en los peores momentos de crisis que hemos vivido en los últimos 20 años se suele ver gente usar ropa nueva para poder pasar el año estrenando vestimentas (y no escapo de ello, lo hice por mucho tiempo). En fin, una cantidad auténtica de usanzas, que terminan por caracterizar nuestra idiosincrasia.

En mi ciudad, Barquisimeto, la celebración dura 14 días, y más que un decreto de estado o algo por el estilo, es una convención social que tiene 164 años, y es al punto tal, que hasta las instituciones educativas se ven afectadas, pues las convocatorias a clases por lo general son a partir del segundo lunes del mes, sin embargo las familias no acatan sino hasta pasado el 14 de enero, día de la procesión mariana católica, y no es porque la ciudad sea 100% católica, pues a esto se suman ateos, agnósticos, protestantes, hinduistas, budistas rosacruces y masones. También se suele aprovechar de las gangas, rebajas en beco, carros a bajos costos y cualquier otro provecho que aparezca por allí... y quienes cumplimos año en estos primeros días del mes, quedamos como la guayabera. Eso es lo único verificable que pueden acertar sin atisbos de engaño los charlatanes de la adivinación con los capricornianos.  

David Ramón Rivero Colina.

Un bípedo implume.

 

De omni re scibili, et quibusdam aliis

viernes, 1 de enero de 2021

Crónica de una extorsión.

 Jueves 17 de diciembre 2020.

en el lugar que acostumbro a pasar un tercio de las tardes y que, confianzudamente mantenía la bicicleta sin ningún tipo de seguridad, un prestidigitador de oficio, se llevó́ el velocípedo, acto seguido, típico bajonazo, dudas existenciales, culpables por doquier y caminata de regreso nada agradable.


Viernes 18 de diciembre 2020.

Amanece soleado, con la mala costumbre de hacer las cosas legalmente, me dispongo a buscar local para poner denuncia formal, primer lugar, sin respuesta alguna, de paso, el funcionario municipal me manda a un lugar errado, segundo lugar, también equivocado me envían a un tercer y definitivo despacho, emprendo mi viaje, al atravesar la ciudad logro dar con el sitio, me atienden naturalmente de forma despectiva y especialmente desdeñoso por mi vestimenta deportiva. al entrar con usual desconfianza y tomando su armamento me hace un pequeño interrogatorio la funcionaria de la entrada.

 –Epa chamo ¿Qué pasó? ¿Qué quieres? Vengo a poner una denuncia por el robo de una bicicleta. –Ok pasa y habla con el oficial de turno. voy y hablo con el susodicho el cual me recibe con profunda ironía, hace preguntas de rigor, y en el momento que creo procederemos a la toma de datos me pregunta: : chamo y ¿De dónde eres tú? Yo soy de Patarata. Mmm ¿Y por qué andas tan feo? Atónito ante aquella pregunta que me hacía el esbirro le digo: bueno, ando en una bicicleta, por lo general es incómodo tener jean y camisa, y uno acostumbra a andar con ropa deportiva. Lo cual me responde, - no vale, anda y te cambias, te pones decente, y tranquilo vienes de nuevo, nosotros te atendemos, aquí estaremos todo el día, aprovecha y terminas de entrenar yendo y viniendo de nuevo. Sin darle crédito a aquellas palabras, con sentimientos encontrados, desprecio, rabia, indignación y risa, decido dejar a la buena del Olimpo la suerte de la bici. 

Al pasar media mañana recibo una llamada casi incógnita, enlaces de corrupción policial da con el paradero de la bicicleta pero lógicamente no por lo legal, funcionarios exclusivamente dedicados a evitar la corrupción dentro del cuerpo policial del estado, son los encargados del resguardo de la cicla, y claro, de asegurar que lleve el monto de la extorsión que se perpetraba, entre palabras, en la comandancia de la 30 mientras esperaba eternas horas, el funcionario me dice: si no tienes lo que quedamos aprovecha de ir a reunirlo que es temprano y tenemos que esperar al comandante, te da tiempo. Ya después de tantas indignaciones seguidas, no sabía que pensar, entre cavilaciones en el local que me encontraba esperando ¿Cómo es posible que la bicicleta siendo mía, encontrada por un organismo de seguridad dedicado a la contrainteligencia y la corrupción dentro del cuerpo policial, me estén cobrando 150$, la resguarde el comandante y el que se ha estado comunicando conmigo ha sido un oficial? Con asombro por toda aquella escena surrealista que aún digiero luego de tres horas de espera y luego de pagar la vacuna al comandante de aquel departamento de inteligencia para terminar aquel rato me dice recuerda que esto es una colaboración que tú nos estas dando por la labor de encontrar y mantener en perfecto estado. Salgo con profundo sentimiento de desgracia y risa de vivir un eterno realismo mágico, pero con la bicicleta.

Un bípedo implume.

Pluralismo latinoamericano

  Hablar de Latinoamérica, es hablar de múltiples razas, religiones, costumbres, idiosincrasias, ideales y tradiciones que queriendo o no, s...